Queridas y queridos habitantes de la Ciudad de la Furia,
Hace dos años dejé que el tiempo, ese compañero implacable, me ganara la carrera. Y aquí estoy, con el deber de ofrecer una disculpa que sea tan sincera como el sol que atraviesa nuestros cielos.
La ausencia de publicaciones en este espacio no fue olvido, sino el resultado de estar sumergido en la incansable labor de gobernar. Pero reconozco que el diálogo y la conexión son la esencia de cualquier buen líder, y he fallado en cultivarlos.
Me permito ofrecer no solo mis disculpas, sino también mi compromiso renovado. En adelante, prometo que este rincón será un reflejo más vivo de nuestras aspiraciones, nuestros logros y, por supuesto, nuestras luchas. ¡Prepárense, porque vuelvo con más energía que nunca y con ganas de escucharles y compartir juntos este emocionante viaje que es construir nuestra querida Ciudad de Furia!
Gracias por su paciencia, por su confianza y, sobre todo, por recordarme siempre que gobernar no solo es actuar, sino también comunicar. Ahora, manos a la obra... o mejor dicho, ¡dedos al teclado!
Con afecto y respeto,
El Gobernador de la Ciudad de la Furia.