jueves, 10 de noviembre de 2022
El provinciano de Aragón, Sancho Garcés - 5. "De cómo en Roma se toca lo divino y lo terrenal" Parte 2
miércoles, 9 de noviembre de 2022
El provinciano de Aragón, Sancho Garcés - 4. "De cómo en Roma se toca lo divino y lo terrenal" Parte 1
Así que cuando llegaron a la sede de la Cristiandad, Sancho no pudo admirar nada. BlackCrow se empeñaba en hablarle de Imperio, arte, Papas,... Y, lo cierto es que al chico todo aquello le apasionaba, pero no aquél día. Además, tenía la mente trabajando en las formas de alcanzar ciertos objetivos. Así que no podía prestar atención.
En cierto, momento mientras llegaban a los pies de la basílica de San Pedro, unos guardias con las llaves doradas en el pecho pasaron por delante de ellos con muy malos modos, apartando a la gente que se agolpaba en la zona, aunque muchos ya les hacían el paso al verles. Empujaron incluso a los escoltas de BlackCrow. El temerario Sancho pensó en recriminarles su acción pero su amigo, el duque, le sujetó el brazo y señaló una pequeña chimenea.
—No hay acuerdo. Por eso se apuran.
El joven vio la fumata. Los miembros de la iglesia no habían llegado a un acuerdo para elegir Santo Padre. Sancho acarició, instintivamente, el medallón del águila roja que le habían entregado los miembros de la Hermandad en Åland. El símbolo representaba mejor que nada al que debía haber sido el Papa.
— Mejor —sentenció y miró a los guardia papales —. Sabes ¿dónde puedo conseguir unas ropas como esas? Creo que vestido así es más fácil andar por Roma.
BlackCrow miró a los guardias y después a Sancho. Le conocía muy bien, sabía que pasaba por la mente del joven.
— Imagino que quieres matar dos pájaros de una pedrada. Pero voy a romperte el corazón, con esa ropa los prostíbulos no son gratis.
Los dos rieron a carcajadas.
martes, 8 de noviembre de 2022
El provinciano de Aragón, Sancho Garcés - Días Alegres, escrito por BlackCrow.
Dos guisos de venado, la mitad cocido con cebollas moradas y jugos de cítricos a fuego lento, se servía caliente con verduras de temporada; la otra mitad enterrada cerca de la arena de la playa, primero se ponía carbón a las brasas, ya luego se enterraba un cajón, y encima se ponía el venado todo se rellenaba con sal. Pato a la naranja, cocido a las brasas y servido con verdura de temporada. Robálo al limón acompañado de especias, y cocido a fuego lento. Robálo flameado (de lo favorito de Sancho), este se envolvía en hojas verdes (que sembraban en aragón), y se le ponía directo a las brasas, el sabor lo recibía de la pimienta y el limón, de los cuales era rociado, cuando estaba a término medio de cocción, le agregaban ajo en rodajas finas, se servía con espárragos. Gallina crujiente (otro de sus favoritos), en un balde grande se ponía grasa de cerdo (de preferencia) y las piezas del ave totalmente despellejadas, aderezadas con mostaza, sal y pimienta, cuando la grasa estaba disuelta y muy alta temperatura, las piezas se iban sumergiendo una a una, hasta que alcanzaban la cocción, se acompañaba de verduras como zanahoria y papa. Y el último guiso consistía de lomo de res a la mostaza, este, era el guiso preferido del duque, lo servían con granos y papas, y era flameado con vino para su deleite personal. Hubo vino especiado, vino tinto, vino blanco y cerveza. Pan de carme, pan relleno de manzana y pan horneado, flameado. Cuando la comida terminó, el duque hizo un anuncio...
- Queridos amigos, es mi intención que Sancho conozca ahora que estamos cerca, la ciudad de Roma. Aprovecharé mis buenos tratos con el camarlengo para solicitarle nos permita disfrutar de tan bello escenario unos días. Partiremos mañana y volveremos en unos veinte días.... Paspartout, prepara todo, tu nos acompañas.
* La mirada de Sancho con el Duque era de complicidad, aunque no estaba muy seguro de que forma…
lunes, 7 de noviembre de 2022
El provinciano de Aragón, Sancho Garcés - 3. "De cómo se llega por mar desde el SIR a Roma"
domingo, 6 de noviembre de 2022
El provinciano de Aragón, Sancho Garcés - 2. "De cómo se puede carecer de moral y a la vez tener fortuna"
sábado, 5 de noviembre de 2022
El provinciano de Aragón, Sancho Garcés - La Carta II, escrito por BlackCrow
No entraré en detalles de lo que me han dicho que sucede en Lubeck, pero creo que hasta tu deberías tener límites. ¿Pero donde tienes la cabeza muchacho?, el mundo no es nada fácil hoy en día, la realeza, los verdaderos señores buscan gente preparada, cuantos jóvenes no crees que están de tu edad ya ganando fama y renombre, cientos por lo menos.
Sigo prestando mis servicios en Roma, lamentablemente no ha sido definido el nombre del sucesor de S.S. Esos 7 guerreros que ves, serán tus guardias personales. Matarán y harán lo que sea por ti....Pero por ahora yo les pago. Así que junto con el haragán del capitán, te traerán hasta acá, no recibirás un sólo oro hasta que me des un abrazo y pueda hablar contigo.
Su Majestad Lord Setkull me ha permitido cederte un condado en Aragón. No le ha causado gracia que sigas necio con eso de ´Soy Asturiano de corazón´, y no quise ofenderle con esa historia tuya. Vamos a remediar eso tarde o temprano, espero quede claro.
Te quiero, apresura el viaje que este viejo necesita de vez en cuando alguna alegría. La cabeza siempre alta Sancho.
BlackCrow.
viernes, 4 de noviembre de 2022
El provinciano de Aragón, Sancho Garcés - 1. "De cómo llegó a manos de Sancho Garcés un requerimiento"
jueves, 3 de noviembre de 2022
El provinciano de Aragón, Sancho Garcés - La Carta I, escrita por BlackCrow
miércoles, 2 de noviembre de 2022
Crónicas de Atenodoro II - Apuntes Finales sobre el personaje
Apuntar que su captura por los Jombsborg respondía al precio que tenía su cabeza. Sebastián de Griot II había ofrecido una recompensa por ella y Atenodoro II inspirado en su sueño de locura (estaba basado en Corocotta y su entrega a Octavio Augusto) iba por su propia decisión hasta el idrisi. Hubiese sido interesante ver que hacía Sebastián. Aunque debo decir que en todo momento contaba con sacrificar al personaje, por eso ya había realizado la presentación de Xacobe como futuro personaje que rolear. Un buen camarada, BlackCrow, como se verá en los próximos textos, me llevó por otro camino.
Así pues, Atenodoro II murió feliz martirizado por su captor Laramis y sus compañeros Jombsborg en un águila de sangre. El texto no lo conservo, juraría que lo redactó otra buena jugadora, Froya.
Fue canonizado por la Iglesia de Roma (gracias a los buenísimos escritos del Cardenal Shylock) y la Iglesia Británica del Excomulgado Rey-Cardenal Simón Bar Jonah.
Creo que hice bien el papel que me había planteado, con sus fracasos como lograr una Iglesia fuerte. Su gran éxito fue no dejar indiferente a nadie y azotar a todos los que iban en contra de su interés. Usé el Rasgo de Endemoniado para que su enfermedad, que descrita por Guaranpis parecía una epilepsia, fuese la que creaba sus sueños místicos y pareciese que Dios le hablaba. La Santidad siempre había sido el objetivo final desde que se me dio el evento con aquél Rasgo oculto.
Supongo que los siguientes textos y su personaje, son más livianos de leer. O mejor dicho que guardan mejor el hilo conductor entre los mismos. Ya se verá...
martes, 1 de noviembre de 2022
Yumara o El despertar 8:24
Allí estaba el hombre plantado mirando una niña con el pelo largo y castaño que le llegaba hasta la cintura. Era bastante guapa. Cara redonda y nariz respingona. Piel morena. Unos ojos castaño verdoso que relucían como el propio sol que le cegaba a él.
Llevaba un vestido blanco con florecillas rojas. Un vestido que llegaba hasta las rodillas y ondeaba con sus movimientos mientras corría por aquel paseo de Pablo Iglesias. Su pelo parecía las olas del mar mientras corría y se reía. Saltaba, jugaba, disfrutaba.
Ella se detuvo al verle un instante. Miró más allá de él con la sonrisa más bonita que nunca habia visto. Una sonrisa que había visto mil veces antes pero en aquella pequeña le hacía temblar el corazón.
—¡Mamá! — exclamó—.
El hombre se giró y vio el vivo retrato de la niña en la mujer que estaba tras él. El corazón se lo habían puesto loco entre las dos. La niña corrió hacia ellos.
— ¡Mamá! ¡Papá!
El hombre se agachó para recibirla. La besó. La estrecho entre sus brazos para no dejarla escapar nunca y dijo su nombre. Ella le miraba con aquella bella carita de indescriptible de felicidad.
¿Cómo la iba a poder olvidar? Aquella criatura era parte de su alma. Era parte y símbolo de su felicidad.